Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background

En nuestra herdad se cultivan las variedades autóctonas del Penedès: Macabeo, Xarel.lo y Parellada y siete variedades implantadas, fruto de la constante innovación y experimentación de los viticultores que han introducido y aclimatado con éxito las cepas foráneas. Chenin, Chardonnay, Moscatell de Frontignan y Moscatell de Alexandria, son las variedades de uva blanca y Pinot noir, Cabernet Sauvignon y Merlot, las de uva negra. Estas últimas cepas, no autóctonas, son sumamente valoradas y se venden directamente a otras empresas para la elaboración de sus vinos.

El cava Sant Ponç, elaborado según el método tradicional champenoise, debe su nombre a la ermita románica de la finca, visible desde todas las instalaciones y rodeada de viñedos.

 

La trilogía principal del cava del Penedès la forman el Macabeo, que es una variedad blanca, también llamada viura, resistente a las heladas, de racimos grandes y compactos con bayas de piel fina y color dorado que aporta al vino un delicado aroma; el Xarel.lo, especialmente reconocido por su calidad el de esta zona, que proviene del italiano chiarello, es una uva blanca de racimo menudo y compacto, con grano esférico de piel gruesa y tamaño medio que aporta al cava cuerpo y estructura. Por último la uva blanca Parellada es de racimos de tamaño mediano con granos gruesos de color amarillo-verdoso y proporciona una delicada acidez frutal.

La vendimia se realiza en el mes de Septiembre, es decir en el momento en que la relación porcentual entre los azúcares y los ácidos en el grano de uva ha alcanzado el valor óptimo. La primera variedad recolectada es el Chardonnay seguida de las autóctonas Macabeu, Xarel.lo y Parellada. Se procesan en la misma finca en unas prensas neumáticas produciendo el mosto que se vende, en gran parte, a empresas elaboradoras de cava y se reserva una pequeña selección para el cava propio de Sant Ponç, que se caracteriza por su color dorado y ha sido distinguido por su elegancia y calidad debida a la nombrada elección de vinos aromáticos, ligeros y de moderada acidez.

 

Cada variedad de uva se prensa y vinifica por separado, obteniendo el primer mosto flor que se transfiere a unos depósitos inoxidables con control de temperatura donde tiene lugar la primera fermentación con la adición de levaduras que transforman el mosto en vino. Con los alcoholes seleccionados tras este proceso de vinificación se realiza entonces la mezcla o coupage de las diversas variedades que constituye el vino base o cuvée, para la elaboración del cava. Una parte de la selección se embotella como vino del año con denominación de origen.

 

Tras este proceso se añaden las levaduras que producen la segunda fermentación y la mezcla se introduce en las botellas que cerradas herméticamente se colocan horizontalmente en la rima durante un periodo superior a quince meses. La nueva cava del Papiol preserva perfectamente la temperatura constante que necesita el vino hasta la colocación de las botellas en los pupitres donde se remueven diariamente de manera manual, para evitar que los depósitos se adhieran a las paredes. Con las botellas en posición vertical invertida, “en punta”, se procede al degüello y expulsión de los sedimentos. Se rellenan las botellas con el licor de expedición que constituye el secreto mejor guardado de cada marca. De este licor depende el tipo de cava, que en la producción del Papiol es, reserva brut nature, brut nature y brut.

 

El resultado del escrupuloso trabajo colectivo que a través del año consiste en podar, abonar, labrar, sulfatar y vendimiar, es un cava elaborado con la mejor selección de la uva de la finca que se va creando y cuidando en las diversas edificaciones que constituyen un perfecto complejo agrícola y de viviendas.